24 Nov 2025, Lun

Pueblos con Encanto: 7 Lugares que Parecen Sacados de un Cuento en Tenerife

Muchos vienen buscando sol y playa (¡y hacen bien!), pero se pierden una parte esencial de la identidad tinerfeña: sus pueblos con encanto. ¿Estás listo para descubrir conmigo 7 lugares que te enamorarán? ¡Pues coge calzado cómodo y vámonos de ruta!

¿Por Qué Explorar los Pueblos de Tenerife?

Antes de empezar nuestro recorrido, déjame contarte por qué dedicar tiempo a explorar estos pueblos es una de las mejores decisiones que puedes tomar en tu viaje a Tenerife:

  • Autenticidad Pura: Aquí encontrarás la verdadera esencia canaria, lejos del bullicio turístico principal.
  • Historia Viva: Muchos de estos pueblos tienen siglos de historia grabada en sus calles empedradas y sus casonas señoriales.
  • Paisajes de Infarto: Desde costas volcánicas hasta valles escondidos y bosques de laurisilva, cada pueblo ofrece un entorno natural único.
  • Tranquilidad: Son el lugar perfecto para desconectar, pasear sin prisas y disfrutar de la calma.
  • Gastronomía Local: ¡Prepárate para probar delicias en tascas y guachinches tradicionales!

Ahora sí, ¡empezamos nuestra ruta mágica!

Nuestra Ruta Mágica: 7 Joyas Escondidas (y no tan escondidas)

Hemos seleccionado 7 pueblos que, por una razón u otra, tienen ese «algo» especial que los hace inolvidables. No es una ruta lineal estricta, sino una selección para que elijas tus favoritos o, si eres aventurero, ¡intentes visitarlos todos!

1. Garachico: Resiliencia y Belleza Costera

Empezamos fuerte con Garachico, en la costa norte. Este pueblo es un ejemplo vivo de cómo la naturaleza puede destruir y crear belleza al mismo tiempo. En 1706, una erupción volcánica sepultó gran parte de su próspero puerto. Pero Garachico resurgió, y hoy nos regala un casco histórico precioso, declarado Bien de Interés Cultural.

No te pierdas:

  • Pasear por sus calles adoquinadas y admirar la arquitectura tradicional canaria.
  • Visitar la Plaza de la Libertad, el corazón del pueblo.
  • Darte un chapuzón en El Caletón, unas espectaculares piscinas naturales formadas por la lava. ¡Una experiencia única!
  • Subir al mirador para tener una vista panorámica del pueblo y el roque cercano.

Un consejito local: Si visitas en verano, las piscinas naturales son una gozada, pero ve entre semana si puedes para evitar multitudes. Y prueba las lapas en alguno de los restaurantes con vistas al mar. ¡Deliciosas!

2. Masca: El Secreto Mejor Guardado (¿O Ya No?)

Prepárate para una de las carreteras más sinuosas y espectaculares de Tenerife. Llegar a Masca, enclavado en el Parque Rural de Teno, es una aventura en sí misma. Este caserío remoto, rodeado de barrancos impresionantes, parece colgado de la montaña. Durante años, se dijo que era un escondite de piratas, y al verlo, ¡casi te lo crees!

Lo imprescindible:

  • Simplemente disfrutar de las vistas. Cada rincón ofrece una postal diferente.
  • Pasear por sus estrechas callejuelas empinadas.
  • Visitar su pequeña iglesia y el museo etnográfico.
  • Si eres senderista, informarte sobre el famoso Barranco de Masca (actualmente requiere reserva y tiene condiciones específicas, ¡consulta siempre la información oficial!).

Advertencia amistosa: La carretera es estrecha y con muchas curvas. Si no te sientes cómodo conduciendo en estas condiciones, considera ir en taxi o en una excursión organizada. El aparcamiento es MUY limitado. ¡Paciencia y precaución! Pero créeme, el paisaje recompensa el esfuerzo.

3. Vilaflor de Chasna: Aire Puro y Tradición Sureña

Cambiamos de tercio y subimos, ¡literalmente! Vilaflor es el municipio más alto de España, situado a unos 1.400 metros sobre el nivel del mar, en las faldas del Teide. Es un oasis de tranquilidad rodeado de pinares (¡huele a pino canario por todas partes!) y viñedos. Su aire limpio y su ambiente relajado lo convierten en un refugio perfecto.

Qué hacer en Vilaflor:

  • Admirar la arquitectura tradicional canaria de sus casas.
  • Visitar la Iglesia de San Pedro Apóstol y el Santuario del Santo Hermano Pedro, el primer santo canario.
  • Pasear por los senderos que se adentran en el Parque Natural de la Corona Forestal.
  • ¡Probar los vinos locales! La altitud le da un toque especial a la uva.

Un dato curioso: Cerca de Vilaflor se encuentra el «Paisaje Lunar», una formación rocosa erosionada que parece de otro planeta. ¡Una excursión muy recomendable!

4. Icod de los Vinos: El Guardián del Drago Milenario

Volvemos al norte, cerca de Garachico. Como su nombre indica, Icod es famoso por dos cosas: el vino y, sobre todo, el Drago Milenario. Este árbol icónico, símbolo de Tenerife, es en realidad un ejemplar centenario (¡aunque milenario suena mejor!) y es impresionante verlo en persona.

Más allá del Drago:

  • Explora el Parque del Drago para admirar el árbol desde todos los ángulos.
  • Pasea por el casco histórico, con sus calles empedradas y bonitas plazas como la de La Pila.
  • Visita la Cueva del Viento, uno de los tubos volcánicos más grandes del mundo (¡imprescindible reservar con antelación!).
  • Degusta los vinos de la comarca en alguna bodega local.

Mi recomendación: No te quedes solo con la foto del Drago. Dedica tiempo a callejear por Icod, descubrir sus rincones y disfrutar de su ambiente tranquilo.

5. La Orotava: Elegancia Colonial con Vistas al Teide

Prepárate para uno de los cascos históricos más bonitos y mejor conservados de Canarias. La Orotava, situada en el valle del mismo nombre, es pura elegancia. Sus casonas señoriales con los típicos balcones de madera tallada son una maravilla.

Imprescindible en La Orotava:

  • Perderte por sus calles empinadas y admirar la arquitectura.
  • Visitar la Casa de los Balcones, el ejemplo más famoso de la arquitectura local.
  • Entrar en los Jardines Victoria (o Jardines del Marquesado de la Quinta Roja), con su mausoleo masónico y vistas espectaculares.
  • Si visitas en junio, no te pierdas las famosas alfombras de flores y arenas volcánicas del Corpus Christi. ¡Un espectáculo único!

Un plus: Desde muchos puntos de La Orotava tendrás unas vistas impresionantes del Teide y del valle. Busca un buen mirador y disfruta del paisaje.

6. San Cristóbal de La Laguna: Un Viaje en el Tiempo (Patrimonio de la Humanidad)

La Laguna no es un pueblo, es una ciudad, ¡pero qué ciudad! Fue la antigua capital de Tenerife y su casco histórico es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. ¿Por qué? Porque su trazado colonial original del siglo XV se conserva intacto y sirvió de modelo para muchas ciudades en América.

Qué te espera en La Laguna:

  • Un ambiente universitario vibrante (alberga la Universidad de La Laguna).
  • Calles peatonales llenas de vida, tiendas con encanto y tascas donde tapear.
  • Edificios históricos impresionantes: la Catedral, la Iglesia de la Concepción, palacios y conventos.
  • Un trazado en cuadrícula fácil de recorrer a pie.

Sensación local: La Laguna tiene un microclima propio, a menudo más fresco y húmedo que la costa. ¡Lleva una chaqueta por si acaso! Y piérdete por sus calles sin rumbo fijo, es la mejor manera de descubrirla.

7. Taganana: Autenticidad Perdida en Anaga

Nos vamos al extremo noreste, al corazón del Parque Rural de Anaga, una reserva de la biosfera con paisajes de laurisilva que parecen sacados de un cuento de dinosaurios. Taganana es uno de los asentamientos más antiguos de la isla, un pueblo blanco aferrado a las laderas verdes que miran al mar.

La experiencia Taganana:

  • Sentir que viajas a otro tiempo. La vida aquí sigue un ritmo diferente.
  • Disfrutar de las vistas espectaculares del océano Atlántico y los roques costeros.
  • Probar el pescado fresco en los pequeños restaurantes locales (¡pregunta por el pescado del día!).
  • Acercarte a las playas cercanas de arena negra como la Playa del Roque de las Bodegas o Almáciga.

A tener en cuenta: Como Masca, la carretera para llegar a Taganana es estrecha y con curvas, atravesando paisajes impresionantes. Conduce con calma y disfruta del viaje. ¡Es parte de la aventura!

Consejos para Tu Aventura por los Pueblos Tinerfeños

  • Alquila un coche: Es la forma más cómoda y flexible de explorar los pueblos, especialmente los más remotos.
  • Calzado cómodo: ¡Imprescindible para callejear y subir cuestas!
  • Consulta el tiempo: El clima en Tenerife puede variar mucho entre la costa y las zonas de interior o montaña.
  • Respeta el entorno y a los locales: Estás visitando lugares donde la gente vive y trabaja. Sé considerado.
  • Prueba la gastronomía local: No te vayas sin probar las papas arrugadas con mojo, el gofio, quesos locales o un buen barraquito (café típico).

Tenerife es mucho más que sol y playa. Sus pueblos son el alma de la isla, lugares donde la historia, la naturaleza y la tradición se dan la mano para ofrecerte una experiencia auténtica e inolvidable. Cada uno tiene su propia personalidad, su propio encanto, esperando a ser descubierto.

Así que, la próxima vez que visites Tenerife, ¡anímate a perderte por estas joyas! Te aseguro que no te arrepentirás.